Baja Tasa de Participación Laboral

Eliminar Subsidios Gub. a Ciertas Empresas y otras Medidas

--Justificación de que esta propuesta se categorice bajo el tema de “baja participación laboral”: la proliferación y expansión de las grandes empresas de comercio al detal y las supercadenas destruye el comercio local a su alrededor, creando así frecuentemente una pérdida neta de empleos. Esto, a su vez, tiene la consecuencia de reducir la participación laboral, pues disminuye los empleos disponibles y causa que más puertorriqueños y puertorriqueñas tengan que depender de beneficios estatales y federales de asistencia social.

 

--Posible definición de “grande empresa”: (1) 100 empleados; (2) $200MM en ventas brutas; y (3) tengan más de un establecimiento cuyo dueño sea el mismo o cuyo dueño sea parte del mismo grupo controlado, según definido por el Código de Rentas Internas.

 

I. Introducción

 

El gobierno, tanto municipal como estatal, frecuentemente le concede subsidios, que no necesitan, a ciertas empresas para que éstas se establezcan o expandan. Las iniciativas empresariales locales o los negocios locales ya establecidos muchas veces no gozan de esos privilegios o beneficios. Esto, claramente, promueve la proliferación, muchas veces desmedida, de estas grandes empresas. Esta proliferación, a su vez, muchas veces tiene la consecuencia de la destrucción o reducción del comercio local cercano a la grande empresa; afectando así, la tasa de empleo (hay estudios en los EE.UU.A. que indican que por cada empleo que “crean” estas grandes empresas, se destruyen de 1.5-2 empleos), los recaudos del Gobierno (se reduce la base contributiva), la cultura comunitaria, entre otras consecuencias nefastas para la economía nacional (ver sección II.A).

Además, la tasa contributiva corporativa efectiva de estas grandes empresas es menor a aquella que pagan las empresas locales y esto, de más está decir, genera un ambiente de competencia desleal, de canibalismo empresarial y de discrimen en contra de las empresas locales. La tasa contributiva corporativa efectiva de estas grandes empresas es más reducida ya que, entre otras cosas, éstas compañías frecuente y legalmente le representan al gobierno puertorriqueño que su actividad empresarial genera pérdidas, no generan ganancias (“break-even”) o las ganancias son mínimas, mediante el disfraz de sus ganancias a través de “costos de administración” (“management fees” o “head office charges”) que le “impone” la matriz a su subsidiaria en Puerto Rico (esta práctica se conoce como “transfer pricing”). Las empresas locales, por no tener operaciones, ni matrices en los EE.UU.A., no tienen la ventaja de disfrazar sus ganancias a través de estos costos de administración (ver sección II.B).

 

II. Propuesta concreta

 

En vista de lo anterior, propongo las siguientes dos cosas (A y B):

A. Eliminación de todos los subsidios estatales a estas grandes empresas:

1. Exención de patente municipal (exención otorgada por los municipios);

2. Exención del pago de arbitrios de la construcción (exención otorgada por los municipios)

3. Exoneración de impuesto sobre la propiedad, tanto mueble como inmueble (CRIM)

4. No otorgación de subsidios salariales relacionados a La Ley 52 Núm. 1991, conocida como la Ley del Fondo de Oportunidades de Trabajo.

5. No otorgación de subsidios salariales relacionados a el Worker Investment Act; y

6. Otros subsidios que existan

 

Para lograr esto, probablemente habría que legislar para enmendar la Ley de Municipios Autónomos para eliminar la facultad municipal de conceder dichas exenciones. En relación a los subsidios salariales, probablemente sería conveniente establecer una política pública de cero subsidio salarial a estas grandes empresas y, a su vez, crear legislación o reglamentación que claramente defina las prioridades/objetivos de los fondos disponibles para el subsidio salariales.

 

B. Eliminar la desigualdad e injusticia contributiva entre estas grandes empresas y las empresas locales

 

Como indiqué anteriormente, estas grandes empresas pagan (si es que pagan) una tasa contributiva corporativa efectiva menor que la empresas locales. Esto no deber ser así, pues destruye el empresarismo puertorriqueño, ingrediente fundamental y esencial para una economía nacional. Para lograr que, como mínimo, estas grandes empresas paguen una tasa contributiva corporativa efectiva igual que las empresas locales se debería:

1. Para propósitos de contribución sobre ingresos, no permitir, o limitar la deducción de este tipo de costos de administración (no importa cuál sea el nombre que se utilice) o cualquier cargo intercompañía ; y

2. Separar la Patente Nacional de la contribución mínima alterna recién aprobada (Ley Núm. 40-2013) para que las grandes empresas no puedan deducir de su planilla federal lo que en Puerto Rico pagaron a través de la Patente Nacional. Esto es importante, pues desde la aprobación de la Patente Nacional, aunque sí es cierto que aumentaron los recaudos para el fisco puertorriqueño, nada hizo en relación a nivelar el campo de competencia entre estas grandes empresas y las empresas locales, ya que las grandes empresas pueden deducir dicho pago de la patente en los EE.UU.A. y las empresas locales no. Al separar el concepto de la “Patente Nacional” de la alternativa mínima, la patente nacional no se consideraría una contribución sobre ingresos como tal, lo que no les permitiría a estas grandes empresas reclamar un crédito en EEUU por “foreign taxes paid”. De esta manera se nivela, en lo que a la Patente Nacional se refiere, el campo de juego entre las empresas locales y las megatiendas.

 

--Cita para reflexionar:

‘'Muchos comerciantes están preparados para cerrar” … “Esto (la apertura del Walmart) ha sido el descaro más grande que ha hecho el Municipio de San Juan con nosotros (los pequeños comerciantes) porque les dieron exención del CRIM mueble (por inventario) y el CRIM inmueble (por el edificio). Aquí el impuesto por el que más yo pago es ése (el inmueble), que son alrededor de $4,000 al año en un negocio pequeño. Entonces ellos, que son el detallista más grande del mundo, cuya producción anual sobrepasa lo que produce Puerto Rico completo, le dan exenciones por 10 años. Uno de los incentivos que le dieron es que le van a pagar la mitad de la nómina. Esto crea competencia desleal porque los estás favoreciendo”, dijo Caraballo, quien además de administrar la ferretería, estudia un doctorado en economía e imparte cursos sobre la materia en The New School y Berkeley College de Nueva York.

 

-José Caraballo, administrador de la Ferretería Comercial Caraballo, Ave. Fernández Juncos (http://www.80grados.net/walmart-en-santurce-el-fin-del-barrio-como-lo-conocemos/)

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